Hemorragia Cerebral.

el

Autor.

Barcia Poveda Carlos, Lic.

Objetivo Principal.

Describir en base a criterios técnicos y aporte bibliográfico el nivel de complejidad de la hemorragia cerebral como cuadro neuropatológico.

Resumen/Abstract.                                                  

Español.

La hemorragia intracerebral representa alrededor del 10% de todos los accidentes cerebrovasculares, pero es la causante de un porcentaje mucho más alto de muertes debidas a dichos accidentes. Entre las personas de más de 60 años, la hemorragia intracerebral es más frecuente que la hemorragia subaracnoidea. La otra categoría de hemorragia intracraneal es hemorragia extra-axiales, tales como el hematoma epidural, hematoma subdural y hemorragia subaracnoidea, que ocurren dentro de la cabeza, pero fuera del tejido cerebral; Una hemorragia cerebral consiste en la ruptura de un vaso sanguíneo (normalmente una arteria) que provoca sangrado tanto dentro como alrededor del encéfalo. Las hemorragias cerebrales se diferencian según su localización y según la gravedad del daño, una conexión anormal entre las arterias y las venas (malformación arteriovenosa) dentro del cráneo, lesiones, tumores, inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis), trastornos hemorrágicos y el uso de anticoagulantes en dosis demasiado altas.

Palabra Claves: inflamación, vascular, cerebro, hemorragia.

English.

Intracerebral hemorrhage accounts for about 10% of all strokes, but is the cause of a much higher percentage of deaths due to such strokes. Among people over the age of 60, intracerebral hemorrhage is more frequent than subarachnoid hemorrhage. The other category of intracranial hemorrhage is extra-axial hemorrhage, such as epidural hematoma, subdural hematoma, and subarachnoid hemorrhage, which occur within the head, but outside the brain tissue; A brain hemorrhage is a rupture of a blood vessel (usually an artery) that causes bleeding both inside and around the brain. Cerebral hemorrhages are differentiated by location and severity of damage, abnormal connection between arteries and veins (arteriovenous malformation) within the skull, injuries, tumors, inflammation of blood vessels (vasculitis), bleeding disorders, and use anticoagulants in too high doses.

Key Words: inflammation, vascular, brain, hemorrhage.

Validación Teórica & Bibliográfica | PickleMED.

Una hemorragia cerebral (también llamado hemorragia intracerebral, ICH) es un subtipo de hemorragia intracraneal, que en sí se produce en el cerebro. Puede ser causado por un trauma cerebral o espontáneamente puede ocurrir en un accidente. Una hemorragia cerebral es una hemorragia intra-axial, es decir, que se produce en el tejido cerebral en lugar de fuera de él. La otra categoría de hemorragia intracraneal es hemorragia extra-axiales, tales como el hematoma epidural, hematoma subdural y hemorragia subaracnoidea, que ocurren dentro de la cabeza, pero fuera del tejido cerebral.

Según Balami, J. (2012) menciona que; La hemorragia cerebral (HC) espontánea o primaria es una causa importante de morbimortalidad en todo el mundo. La mortalidad a 30 días es del 30-55%. La mitad de las muertes se producen en la fase aguda, especialmente en las primeras 48 horas. Las complicaciones de la HC están entre los principales factores pronósticos de mortalidad temprana (…) A pesar de su gravedad, las opciones terapéuticas para la HC son pocas. También son escasos los datos basados en la evidencia para orientar el tratamiento de las complicaciones. Además, no hay tratamientos específicos que mejoren el pronóstico, (Balami, J., 2012).

Sin embargo Barcia, C. (2020) hace mención a que; La palabra apoplejía, de origen griego, designa en castellano, y en otros idiomas, a la abolición del funcionalismo cerebral (movimiento, sensibilidad y conciencia) producida especialmente por la hemorragia cerebral y por la embolia cerebral, que es el accidente que ocurre cuando un vaso cerebral es bloqueado por un émbolo, en cuyo caso el territorio irrigado por la arteria bloqueada queda desprovisto de sangre, convirtiéndose de súbito en un área isquémica; En consecuencia, en los accidentes vasculocerebrales agudos conviene distinguir frente al ictus hemorrágico o hemorragia cerebral (“hemorrhagic stroke”) el ictus isquémico (“isquemic stroke”) o embolia cerebral. Como quiera que la porción de un tejido del organismo privada de sangre por el bloqueo súbito de una arteria se conoce genéricamente como infarto, la lesión que es consecuencia de una embolia cerebral se conoce también como infarto cerebral, (Barcia, C., 2020).

No obstante Giraldo, E. (2018) indica que; Cuando los vasos sanguíneos cerebrales son débiles, anormales o soportan una presión inusual, se puede producir un accidente cerebrovascular hemorrágico (derrame cerebral o ictus hemorrágico). En este tipo de accidentes cerebrovasculares, se produce hemorragia en el interior del cerebro, como una hemorragia intracerebral. También puede haber hemorragia entre las capas interna y media del tejido que recubre el encéfalo (en el espacio subaracnoideo), dando lugar a una hemorragia subaracnoidea (…) La hemorragia intracerebral representa alrededor del 10% de todos los accidentes cerebrovasculares, pero es la causante de un porcentaje mucho más alto de muertes debidas a dichos accidentes. Entre las personas de más de 60 años, la hemorragia intracerebral es más frecuente que la hemorragia subaracnoidea, (Giraldo, E., 2018).

En referencia de los anteriores criterios expuestos, Rossi, E. (2020) menciona que; Una hemorragia cerebral es una patología grave que implica riesgo de mortalidad. Las principales complicaciones aparecen cuando se expande el hematoma, por edema perihematoma, por la extensión intraventricular de la hemorragia con hidrocefalia, convulsiones, episodios tromboembólicos venosos, hiperglucemia, hipertensión arterial, fiebre e infecciones (…) Por otro lado, es posible que al paciente le queden secuelas, tales como pérdida de la capacidad para comunicarse, problemas de deglución y de visión, neumonía, pérdida de sensibilidad y depresión, entre otros (…) Una hemorragia cerebral consiste en la ruptura de un vaso sanguíneo (normalmente una arteria) que provoca sangrado tanto dentro como alrededor del encéfalo. Las hemorragias cerebrales se diferencian según su localización y según la gravedad del daño, (Rossi, E., 2020).

Clasificación | PickleMED.

  • Hemorragia cerebral espontánea, relacionada con hipertensión arterial, problemas de coagulación, plaquetopenia, tumores o formación de nuevos vasos sanguíneos después de una isquemia, vasculitis, drogas o infecciones del sistema nervioso central, entre otros. Puede tratarse de una hemorragia intraparenquimatosa o intracerebral; suele afectar a las personas mayores. Este tipo de hemorragia cerebral supone el 10-15% de todos los ictus.
  • Hemorragia intraventricular, cuando afecta a los ventrículos del cerebro que contienen el líquido cefalorraquídeo. Afecta a niños prematuros, sobre todo a aquellos que han tenido síndrome de distrés respiratorio, colapso pulmonar o presión alta. En el 70% de los casos esta hemorragia es secundaria, es decir, deriva de una hemorragia intraparenquimatosa.
  • Hemorragia subaracnoidea, afectan a jóvenes de entre 20 y 40 años y se produce en el espacio subaracnoideo, por fuera de la piamadre. Se trata de una patología grave que suele estar causada por la rotura de un aneurisma (el riesgo de rotura es proporcional a su tamaño), traumatismo craneal, uso de anticoagulantes, trastorno hemorrágico, etc. Es común en personas mayores que han sufrido caídas o se han golpeado en la cabeza y en los jóvenes que han sufrido un accidente automovilístico.
  • Hematoma subdural; localizado entre el aracnoide y la duramadre, es el sangrado por traumatismo más común. Las personas que lo padecen suelen caer en coma durante su hospitalización.
  • Hematoma epidural; localizado entre la duramadre y el cráneo, puede aparecer por traumatismo cerebral. En la mayoría de los casos este tipo es la consecuencia de fractura del cráneo en niños y adolescentes.

Sintomatología | PickleMED.

La hemorragia intracerebral comienza de manera repentina. Con frecuencia se presenta un dolor de cabeza intenso. En muchas personas, una hemorragia intracerebral causa un cambio en el estado de conciencia, a menudo en cuestión de segundos o unos minutos. La persona afectada puede ser menos consciente de su entorno y menos capaz de comprender, recordar y pensar con claridad. Son frecuentes las náuseas, los vómitos y las convulsiones. Algunos síntomas, como debilidad, parálisis, pérdida de la sensibilidad y entumecimiento, suelen afectar un solo lado del cuerpo. Las personas son incapaces de hablar o están confusas. La visión queda afectada o se pierde vista. Uno o ambos ojos pueden ser incapaces de moverse en ciertas direcciones. Como consecuencia, los ojos pueden apuntar hacia direcciones distintas.

Causas | PickleMED.

Las causas menos frecuentes incluyen anomalías congénitas de los vasos sanguíneos, un bulto en las arterias del cerebro (aneurisma cerebral), una conexión anormal entre las arterias y las venas (malformación arteriovenosa) dentro del cráneo, lesiones, tumores, inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis), trastornos hemorrágicos y el uso de anticoagulantes en dosis demasiado altas. Los trastornos hemorrágicos y el uso de anticoagulantes incrementan el riesgo de morir de una hemorragia intracerebral.

Criterios diagnósticos | PickleMED.

  • Tomografía computarizada o resonancia magnética nuclear
  • Un análisis de sangre para medir el azúcar en sangre
  • Análisis de sangre para determinar si se coagula normalmente

Según Giraldo, E. (2018) También se realizan análisis de sangre para medir el número de plaquetas (que ayudan a coagular la sangre) y para determinar cuánto tiempo tarda la sangre en coagularse. La cantidad de plaquetas (recuento de plaquetas) puede ser baja por muchas razones. Un recuento bajo de plaquetas puede aumentar el riesgo de sangrado. La coagulación de la sangre puede verse afectada por una dosis de warfarina demasiado alta, insuficiencia hepática u otros trastornos (…) Se realiza de inmediato una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética nuclear (RMN) para confirmar el diagnóstico. Ambos procedimientos ayudan al médico a diferenciar un accidente cerebrovascular hemorrágico de uno isquémico. Estos procedimientos también detectan la cantidad de tejido cerebral lesionado y si la presión ha aumentado en otras zonas del cerebro, (Giraldo, E., 2018).

Referencias Bibliográficas.

Fecha de Publicación: 2020/Julio/16; Autor. Barcia Poveda Carlos, Lic.; ORCID. https://orcid.org/0000-0003-0542-4796 ; EnlaceWEB: https://picklemed.com/ ; Contacto: picklemed@gmail.com
PickleMED | Barcia 2020.
Código de Registro | PickleMED. PMCB289