HIPOACUSIA | Información Básica.

Autor.
Barcia Poveda Carlos, Lic.
PickleMED | Director & Productor
ORCID: https://orcid.org/0000-0003-0542-4796
picklemed@gmail.com

Resumen.

La hipoacusia es la pérdida parcial de la capacidad auditiva, esta pérdida puede ser desde leve o superficial hasta moderada, y se puede dar de manera unilateral o bilateral dependiendo de que sea en uno o ambos oídos; esta pérdida puede ser de más de 40 decibelios en adelante, la exposición al ruido y factores genéticos. Se estima que unos 30 millones de personas en los EE.UU. están expuestos a niveles perjudiciales de ruido en forma cotidiana; La atención se centra en el examen de los oídos y la audición y en el examen neurológico. Se inspecciona el oído externo para comprobar si hay obstrucción, infección, malformaciones congénitas y otras lesiones. La membrana timpánica se examina para determinar si hay perforación, secreción, otitis media (pus o líquido en el oído medio a través de la membrana timpánica) y colesteatoma.

Palabras Claves: audición, deficiencia, enfermedad, salud.

Abstract.

Hearing loss is the partial loss of hearing ability. This loss can be from mild or superficial to moderate, and can occur unilaterally or bilaterally depending on whether it is in one or both ears; this loss can be more than 40 decibels and up, exposure to noise and genetic factors. An estimated 30 million people in the US are exposed to harmful levels of noise on a daily basis; The focus is on the ear and hearing exam and the neurological exam. The outer ear is inspected for obstruction, infection, birth defects, and other injuries. The tympanic membrane is examined for perforation, discharge, otitis media (pus or fluid in the middle ear through the tympanic membrane), and cholesteatoma.

Key Words: hearing, deficiency, disease, health.

1. Validación Teórica & Bibliográfica | PickleMED.

1.1. Validación Teórica.

¿Qué es la hipoacusia? ¿De qué se trata? La pérdida de audición es uno de los problemas de salud crónicos más comunes, que afecta a personas de todas las edades, en todos los segmentos de la población y de todos los niveles socioeconómicos.​ Ésta puede ser hereditaria o puede ser el resultado de una enfermedad, traumatismo, exposición a largo plazo al ruido o medicamentos. La pérdida de audición puede variar desde una leve, pero importante disminución de la sensibilidad auditiva, a una pérdida total.

La hipoacusia es la pérdida parcial de la capacidad auditiva. Esta pérdida puede ser desde leve o superficial hasta moderada, y se puede dar de manera unilateral o bilateral dependiendo de que sea en uno o ambos oídos; esta pérdida puede ser de más de 40 decibelios en adelante. Las personas con hipoacusia habitualmente utilizan el canal auditivo y el lenguaje oral para comunicarse. Se benefician del uso de auxiliares auditivos para recuperar hasta en un 20 a 30 % de la audición.

1.2. Validación Bibliográfica.

Según Lustig, L. (2019) menciona que; Durante la infancia, otros 2 a 3/1.000 niños adquieren hipoacusia moderada a grave. Los adolescentes tienen el riesgo de la exposición excesiva al ruido y de traumatismos craneoencefálicos. Los adultos mayores típicamente experimentan una disminución progresiva de la audición (presbiacusia), relacionada en forma directa con una combinación del envejecimiento, la exposición al ruido y factores genéticos. Se estima que unos 30 millones de personas en los EE.UU. están expuestos a niveles perjudiciales de ruido en forma cotidiana (…) La mayoría de los adultos y los niños mayores notan una hipoacusia súbita, y los cuidadores pueden sospechar que un neonato tiene hipoacusia grave dentro de la primera semana de vida cuando el niño no responde a voces u otros sonidos. Sin embargo, las pérdidas auditivas progresivas y casi todas las pérdidas en los lactantes y en los niños pequeños deben ser detectadas mediante el cribado. Se debe comenzar el cribado en niños desde el nacimiento de modo que todos los estímulos lingüísticos puedan permitir el desarrollo óptimo del lenguaje. Si el cribado no se realiza, las pérdidas auditivas bilaterales graves pueden no ser reconocidas hasta los 2 años y las pérdidas bilaterales de leves a moderadas o unilaterales graves a menudo no son reconocidas hasta que los niños alcanzan la edad escolar (…) La atención se centra en el examen de los oídos y la audición y en el examen neurológico. Se inspecciona el oído externo para comprobar si hay obstrucción, infección, malformaciones congénitas y otras lesiones. La membrana timpánica se examina para determinar si hay perforación, secreción, otitis media (pus o líquido en el oído medio a través de la membrana timpánica) y colesteatoma, (Lustig, L., 2019).

De acuerdo con el portal web Cochlear (2018) indica que; La hipoacusia o sordera consiste en la disminución de la sensibilidad o capacidad de audición que afecta los oídos. La complejidad de este trastorno es que es relativamente común, puede tener lugar por diferentes motivos, presentarse en diferentes grados y puede empezar en cualquier etapa de la vida (…) Nuestro cerebro es el encargado de interpretar los mensajes que previamente captaron los oídos como ondas sonoras. Si nuestros oídos funcionan bien, la información que se lleva al cerebro será más clara, permitiendo a la persona oír y desarrollar de manera normal sus habilidades lingüísticas (…) los factores genéticos, la exposición prolongada a ruidos fuertes, algunos medicamentos, las infecciones del oído medio, lesiones en la cabeza y afecciones médicas como la enfermedad de Méniére pueden ser también causantes de hipoacusia, (Cochlear, 2018).

Sin embargo, el portal web GAES (2018) definen a la hipoacusia como; la “deficiencia registrada en la capacidad para percibir los sonidos en su intensidad habitual”. Dependiendo del grado de pérdida de audición, puede ser leve, moderada o grave. Si afecta a un oído es unilateral, mientras que, si afecta a los dos, es bilateral. Además, hay que dejar claro que puede afectar a personas de cualquier edad, si bien son los adultos con edades superiores a 50 años los que la padecen en mayor proporción, (GAES, 2018).

1.2.1. Datos Conceptuales.

Sintomatología.

Las personas con pérdida de audición pueden experimentar alguno de los siguientes problemas o todos:

  • Dificultad para escuchar conversaciones, especialmente cuando hay ruido de fondo.
  • Siseo, ronquido o zumbido en los oídos (tinnitus o acúfenos).
  • Dificultad para oír la televisión o la radio a un volumen normal.
  • Fatiga e irritación causada por el esfuerzo para oír.
  • Mareo o problemas de equilibrio.

Grados de la Hipoacusia

  • Audición normal: la persona está en la capacidad de oír sonidos suaves por encima de 20 dBH
  • Hipoacusia leve: en este caso, a la persona se le dificulta entender el habla, en especial en ambientes donde hay mucho ruido o cuando el volumen de la voz es muy bajo. Así mismo, le cuesta escuchar los susurros, siendo la hipoacusia en su mejor oído entre 25 y 39 dBHL.
  • Hipoacusia moderada: en este caso es muy difícil que una persona entienda el habla cuando el volumen de la voz es normal. Aquí la hipoacusia en su mejor oído se ubica entre 40 y 69 dBHL. En este punto se requiere de audífono (prótesis auditiva). 
  • Hipoacusia severa: la hipoacusia en su mejor oído, en este punto, se ubica entre 71 y 90 dBHL. Con hipoacusia severa, una persona requiere prótesis auditiva o un implante coclear pues no tiene la capacidad de escuchar lo que otra persona le dice, solo es capaz de percibir algunos sonidos fuertes.
  • Hipoacusia profunda: hipoacusia en su mejor oído de más de 90 dBHL. Aquí, la persona no oye nada de lo que se habla, salvo algunos sonidos muy fuertes que puede percibir, por lo que tiene que recurrir a la lectura de labios y/o lengua de señas, a información visual complementaria o a un implante coclear.

Tipos de Hipoacusia.

  • Hipoacusia neurosensorial. Es aquella que describe dos problemas diferentes: pérdida sensorial que afecta al oído interno y pérdida neural que hace lo propio con el nervio auditivo. Las causas de este tipo de hipoacusia pueden ser congénitas, debido a motivos genéticos o por desarrollo anormal en las etapas de gestación del feto, o adquiridas, producidas tras el nacimiento y que aparecen por diferentes motivos: traumatismo, exposición continuada a niveles altos de ruido o presbiacusia (pérdida de audición ligada al envejecimiento).
  • Hipoacusia conductiva. Es aquella que afecta al oído externo y medio, impidiendo que las ondas sonoras pasen al oído interno. Para hacernos la idea de lo que supone basta con que nos tapemos un oído. Las causas de su aparición pueden ser infecciones del oído medio (otitis media), tumores benignos (colesteatomas), tímpanos perforados, traumatismos y malformaciones del oído medio y externo.
  • Hipoacusia mixta. Es una combinación de la hipoacusia conductiva y la neurosensorial, lo que implica que hay daños tanto en el oído externo o medio como en el oído interno. Las personas afectadas oyen los sonidos más bajos de volumen y les cuesta más entenderlos. En este caso las causas hay que buscarlas en factores genéticos o en sobreexposición a ruidos altos.

Causas de la Hipoacusia.

  • Infecciones.
  • Lesiones o traumas en la cabeza
  • Enfermedades autoinmunes, es decir, cuando el sistema inmunitario se convierte, por error, en el agresor que ataca los órganos y tejidos corporales sanos
  • Los medicamentos ototóxicos (aquellos que dañan las células sensoriales del oído interno).
  • Lesiones en el nervio auditivo como tumores benignos o malignos.
  • Problemas vasculares o de mala circulación.
  • La enfermedad de Ménière.
  • Esclerosis múltiple y otros trastornos neurológicos

Criterios diagnósticos.

Para diagnosticar la hipoacusia el médico puede apoyarse en varias pruebas, entre ellas la evaluación física, las pruebas generales de detección, las pruebas de diapasón o la audiometría.

  • Examen físico de audición: idealmente estos deben ser parte de los exámenes médicos de rutina. Aquí, el médico de atención primaria juega un rol clave en la identificación temprana de la pérdida auditiva.
  • Pruebas de diapasón: además de ser pruebas sencillas, son muy útiles para descubrir otitis media y ayudan a diferenciar entre tipos de hipoacusia conductiva y neurosensoriales.
  • Audiometría: este examen es realizado por un audiólogo; el objetivo inmediato de la audiometría tonal es determinar los umbrales auditivos. Esto se refiere a la mínima intensidad capaz de evocar una sensación auditiva con tono puro. La representación gráfica de la audiometría tonal se denomina audiograma y en este se puede observar el nivel y grado de audición en ambos oídos.

Referencias Bibliográficas.

  1. Cochlear. (2018). ¿Qué es la hipoacusia o sordera? Obtenido de Cochlear: https://escucharahoraysiempre.com/que-es-la-hipoacusia-o-sordera/#:~:text=Los%20implantes%20cocleares%20pueden%20ser,Personas%20con%20p%C3%A9rdida%20auditiva%20unilateral
  2. GAES. (02 de Enero de 2018). ¿Qué es la hipoacusia? ¿Cómo podemos prevenirla y tratarla? Obtenido de GAES: https://www.gaes.es/blog/noticias/que-es-hipoacusia-y-como-prevenirla/
  3. Lustig, L. (Agosto de 2019). Hipoacusia. Obtenido de Manual MSD: https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-otorrinolaringol%C3%B3gicos/hipoacusia/hipoacusia
Fecha de Publicación: 2020/Septiembre/30; Autor. Barcia Poveda Carlos, Lic.; ORCID. https://orcid.org/0000-0003-0542-4796 ; EnlaceWEB: https://picklemed.com/ ; Contacto: picklemed@gmail.com
PickleMED | Barcia 2020.
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